Una boda de invierno

"Buenos días Marta, ¿también haces vestidos de novia?" Ésta fue la primera pregunta que me hizo Irene. Mi respuesta fue inmediata. Anteriormente había realizado varios trajes de novia y cada vez que recibía un nuevo encargo lo afrontaba con la mayor ilusión.

Todo fue sencillo. En los siguientes días concertamos nuestra primera cita y en la segunda reunión ya teníamos el diseño y los tejidos escogidos.

Irene tenia el recuerdo de un vestido antiguo de terciopelo del que se había enamorado. Las formas no eran nada actuales y el tejido había sufrido el paso del tiempo, pero ya teníamos la gran idea inicial: el vestido sería de terciopelo de seda y de plumeti, porque éste era uno de sus tejidos preferidos y además el contraste con el terciopelo era una combinación perfecta.

En febrero de 2015 Irene y Carlos se casaron en Avilés, una ciudad asturiana con un encanto especial, al igual la novia. Tuvieron una bonita ceremonia religiosa y el banquete lo realizaron en el Palacio de la Ferrera.

Gracias, Irene por haberme permitido formar parte de tu gran día. Estabas preciosa. 

Fotos: Enrique Ferrao